El balón gigante instalado en el corazón de Monterrey se convirtió en un nuevo punto de referencia urbano rumbo al Mundial 2026. La pieza, colocada en la Plaza Zaragoza, transforma cable en desuso en una escultura reciclada que combina identidad local, conciencia ambiental y proyección internacional, en un contexto donde la ciudad se prepara para recibir visitantes de todo el mundo.
De cables en desuso a orgullo mundialista ⚽♻️
— Adrián de la Garza (@AdrianDeLaGarza) January 22, 2026
Develamos en la Plaza Zaragoza un balón monumental creado con cables retirados de las calles, una obra que impulsa el reciclaje y celebra el talento local rumbo al Mundial.
Así, Monterrey se limpia, se ordena y se transforma.… pic.twitter.com/y28Jnk08iA
Balón Gigante Como Impacto Visual En El Centro De La Ciudad
El primer efecto del balón gigante es visual. Con tres metros de diámetro y una estructura iluminada desde el interior, la pieza destaca de inmediato en la Plaza Zaragoza. Su forma remite al futbol, pero también a un mensaje más amplio sobre el uso del espacio público y el diseño urbano.
Quienes transitan por el primer cuadro de la ciudad encuentran ahora un elemento que rompe con la rutina del paisaje. El balón gigante funciona como punto de encuentro, fondo para fotografías y detonador de conversación entre peatones, turistas y comerciantes.
Desde una perspectiva urbana, la escultura reciclada refuerza la vocación de la Plaza Zaragoza como espacio simbólico. No se trata solo de una pieza decorativa, sino de un objeto que dialoga con el momento histórico que vive la ciudad de cara al Mundial 2026.
Contexto Del Mundial 2026 En Balón Gigante De Monterrey
El balón gigante se inscribe en una narrativa más amplia relacionada con el Mundial 2026. Monterrey será una de las sedes del torneo y busca proyectar una imagen alineada con valores de innovación, orden urbano y sostenibilidad.
En ese contexto, la escultura reciclada actúa como un símbolo anticipado de la fiesta deportiva. Su iluminación en tonos verde, blanco y rojo refuerza la conexión con el futbol y con la identidad nacional, sin recurrir a elementos efímeros.
Autoridades municipales han señalado que el balón gigante permanecerá en la Plaza Zaragoza durante el desarrollo del torneo. Posteriormente, será reubicado en un sitio definitivo, con la intención de prolongar su valor urbano más allá del Mundial 2026.

Hecho Con Escultura Reciclada Y Material Recuperado
Uno de los elementos centrales del balón gigante es su origen. La pieza fue construida con cable de fibra óptica en desuso, retirado de la vía pública como parte de operativo “Monterrey Limpio”.
Este enfoque la convierte en una escultura reciclada con un mensaje ambiental claro. Material que antes generaba contaminación visual y riesgos se transformó en arte urbano con función simbólica.
Desde el punto de vista técnico, el uso de cable recuperado demuestra que la reutilización puede integrarse a proyectos de gran escala. La escultura reciclada no oculta su origen, sino que lo convierte en parte de su narrativa.
Política Urbana De Retiro De Cable
La existencia del balón gigante está ligada a una política pública previa. Monterrey implementó de forma formal una estrategia para retirar cableado inutilizado de la vía pública, con la participación de empresas del sector.
Gracias a estos operativos, se han eliminado cientos de kilómetros de cable en distintos sectores de la ciudad. El balón gigante surge como una consecuencia visible de ese proceso técnico y administrativo.
Desde un enfoque institucional, la escultura reciclada permite comunicar resultados de una política urbana que suele pasar desapercibida. El objeto artístico traduce datos y cifras en una imagen comprensible para la ciudadanía.
Plaza Zaragoza Como Escenario Del Balón Gigante
La elección de la Plaza Zaragoza no fue casual. Este espacio concentra tránsito peatonal, actividad cultural y cercanía con edificios emblemáticos del Centro. Colocar ahí el balón gigante amplifica su alcance simbólico.
Durante el Mundial 2026, la Plaza Zaragoza será punto de paso para visitantes nacionales y extranjeros. El balón gigante funciona así como una carta de presentación que mezcla creatividad local y mensaje ambiental.
Desde el enfoque urbano, la escultura reciclada refuerza la idea de que los espacios públicos pueden adaptarse a contextos globales sin perder identidad. El futbol sirve como puente entre lo local y lo internacional.
Mensaje De Sostenibilidad Urbana
Más allá del futbol, el balón gigante transmite un mensaje sobre sostenibilidad. La escultura reciclada invita a reflexionar sobre consumo, residuos y responsabilidad compartida en el cuidado del entorno.
Autoridades municipales han señalado que el objetivo es generar conciencia colectiva. El balón gigante busca recordar que el reciclaje y la reutilización requieren acciones constantes, no solo campañas temporales.
En este sentido, el balón gigante conecta el entusiasmo del Mundial 2026 con prácticas ambientales. El mensaje es que la celebración y el cuidado de la ciudad pueden coexistir.

Participación De Autoridades Municipales
La develación del balón gigante fue encabezada por Adrián de la Garza, acompañado por integrantes del gabinete municipal y representantes de áreas clave.
La presencia de funcionarios de administración y servicios públicos reflejó el carácter transversal del proyecto. La escultura reciclada articula políticas ambientales, culturales y de imagen urbana.
Desde el enfoque político, la escultura también comunica una visión de ciudad. Monterrey busca mostrarse como un municipio que aprovecha eventos globales para impulsar mensajes locales de orden y sostenibilidad.
Legado Más Allá Del Mundial 2026
Aunque el Mundial 2026 marca el momento de mayor visibilidad, el balón gigante fue concebido como una pieza con vida posterior al torneo. Su reubicación permitirá que siga formando parte del paisaje urbano.
Este enfoque evita que la escultura reciclada sea un elemento temporal. Por el contrario, se plantea como un legado urbano que recuerde el paso del mundial y las políticas ambientales asociadas.
Con el balón gigante, Monterrey suma un símbolo que integra deporte, reciclaje y espacio público. La pieza resume una estrategia que busca dejar huella más allá del evento y fortalecer una identidad urbana sostenible.








