- El Misterio De La Composición Del Cometa 3I/Atlas
- Lo Que Revelan Las Observaciones
- ¿Qué Significa Esto Para La Ciencia?
El cometa interestelar 3I/Atlas se ha convertido en el gran protagonista de la astronomía en 2025. Desde que fue descubierto por el sistema ATLAS en Chile, su comportamiento ha generado preguntas y ha encendido la curiosidad de científicos en todo el mundo.
El interés no es menor. Se trata apenas del tercer objeto de este tipo que atraviesa el Sistema Solar, y cada dato nuevo que se revela añade una capa más al misterio. La historia de 3I/Atlas no es solo un registro científico, también es un recordatorio de cuánto desconocemos del espacio que nos rodea.
Las observaciones de telescopios como el Hubble, el James Webb, el TESS y el Spherex han dado pistas de su extraña naturaleza. Estas herramientas de exploración espacial muestran que el cometa no se comporta como los que conocemos dentro de nuestro vecindario cósmico.
El Misterio De La Composición Del Cometa 3I/Atlas
Lo que más ha sorprendido es la composición química de 3I/Atlas. Según los registros del James Webb y del Spherex, la proporción de dióxido de carbono con respecto al agua es la más alta jamás vista en un cometa.
Los astrónomos señalan que la relación llega a ser de 8 a 1. Esto significa que la cantidad de CO₂ es muy superior a la de H₂O. Un hallazgo que rompe los patrones conocidos y plantea nuevas hipótesis sobre el lugar de origen de este visitante interestelar.
Además, el telescopio TESS detectó que el cometa ya estaba activo a gran distancia del Sol, incluso antes de lo esperado. A seis unidades astronómicas de nuestra estrella ya mostraba actividad, algo que no ocurre con los cometas del Sistema Solar.
Finalmente, el Hubble entregó la imagen más detallada hasta ahora. Gracias a él se sabe que el núcleo del cometa tiene un radio aproximado de 2.8 kilómetros. Un dato que complementa el rompecabezas de su extraño comportamiento.
Lo Que Revelan Las Observaciones
Los investigadores no descartan que el alto nivel de dióxido de carbono sea clave para explicar la activación temprana del cometa. También sugieren que pudo haberse formado en condiciones distintas a las que conocemos.
Algunos artículos publicados en línea señalan que este objeto pudo nacer en un disco protoplanetario cerca de la línea de hielo de CO₂. En ese escenario, el hielo de dióxido de carbono habría jugado un papel más importante que el agua en la estructura del cometa.
Otra hipótesis indica que la radiación cósmica pudo modificar su núcleo a lo largo de millones de años, dejando más expuestos los hielos de CO₂. Esto explicaría por qué emite menos agua y más dióxido de carbono al acercarse al Sol.
Los datos son preliminares, pero las coincidencias entre diferentes telescopios aumentan la confianza en estos resultados. La ciencia, como siempre, se mueve paso a paso y en este caso la paciencia es indispensable.
¿Qué Significa Esto Para La Ciencia?
El tiempo de observación es limitado. Su perihelio, el punto más cercano al Sol, ocurrirá el 29 de octubre. Sin embargo, estará en el lado opuesto de la estrella respecto a la Tierra, lo que dificultará aún más su estudio.
Por eso, los equipos científicos trabajan contra reloj. Aprovechar al máximo los instrumentos disponibles es la prioridad. El interés es entender no solo cómo se comporta, sino qué nos puede decir de los procesos de formación planetaria fuera de nuestro sistema.
En la comunidad astronómica se insiste en que este cometa es un regalo. Cada objeto interestelar que cruza nuestra región del espacio trae consigo información valiosa. Nos muestra que la diversidad cósmica es mucho mayor de lo que podemos imaginar.








