El emblemático Paseo Santa Lucía en Monterrey exhibe una imagen de abandono que preocupa a la comunidad, pues el caudal del canal artificial luce opaco y con tonalidades verdosas a escasos días de que la capital regiomontana reciba una oleada masiva de visitantes internacionales.
Crisis visual en el Paseo Santa Lucía en Monterrey
El famoso canal navegable, catalogado en su momento como una de las maravillas modernas hechas por el ser humano en el país, carece del tradicional color azul turquesa. El agua estancada despide una apariencia descuidada que desata quejas constantes entre las familias locales y los viajeros que acuden a pasear.
Los recorridos de supervisión periodística confirmaron que el líquido presenta una condición de agua verde y turbia a lo largo de sus dos kilómetros y medio de extensión. Esta problemática fue denunciada públicamente desde los primeros días de abril, sin que hasta el momento las autoridades ejecuten soluciones reales de limpieza.
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El panorama resulta crítico debido a que este espacio es considerado el principal atractivo turístico de Nuevo León y el punto de enlace peatonal con el Parque Fundidora. La falta de transparencia de los administradores mantiene en vilo si el agua podrá recuperar su brillantez antes de los recorridos de las delegaciones extranjeras.
Omisiones oficiales ante la Copa Mundial de la FIFA 2026
La llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 plantea el arribo estimado de casi 400 mil fanáticos procedentes de diversos países del globo. Pese a la trascendencia del torneo, la Secretaría de Turismo en la entidad admitió de manera pública desconocer por completo las actuales fallas operativas del canal artificial.
La titular de la dependencia turística estatal señaló que, aunque ignoraba el estado del agua, confía en que las instalaciones queden reparadas pronto. Los activistas critican la falta de coordinación interna, acusando un grave descuido en sitios turísticos esenciales para la proyección internacional del estado.

Por su parte, el organismo descentralizado que administra el espacio guardó silencio institucional y evitó emitir declaraciones sobre algún plan de contingencia para el saneamiento. Esta evasiva incrementa notablemente la incertidumbre sobre la capacidad gubernamental para resolver la crisis de mantenimiento en Fundidora.








